UNA REINA EN EL CORAZÓN DEL REY. CAPÍTULO 34. Un jurado de sus pares
El silencio en aquel edificio fue sustituido primero por las imprecaciones de los visires, que intentaban voltear aquella decisión contra el rey.
Pero de nada sirvió que mencionaran las leyes, sus posiciones políticas o la opinión del resto del mundo cuando supieran que había enjuiciado a todo un parlamento sin derecho a largos y costosos juicios públicos. A Hasan simplemente no le importaba.
—Vamos a dejar algo muy claro —sonrió mirando a cada hombre acusado en aquella sala—. Mi padre era un t