UNA REINA EN EL CORAZÓN DEL REY. CAPÍTULO 13. Una chica siempre vuelve
Fue un impacto, eso era innegable. Llegar a aquella aldea al día siguiente, un pequeño reguero de casitas con no más de cincuenta personas y ver las manadas de cientos de caballos alrededor era un espectáculo digno de ver.
—Jamás había visto algo tan hermoso —murmuró mientras frente a ellos los niños de nueve o diez años azuzaban a las manadas para separarlas o unirlas.
—Yo sí —replicó Hasan mirándola de reojo y sonriendo para sus adentros—. Esta es la aldea donde nació Malika —le contó—. La ma