MUÑEQUITA. CAPÍTULO 46. La mejor noticia en el peor momento
La mirada de Mitch se detuvo en aquel sobre durante un largo instante. Un mensajero lo había traído en la mañana y a él le había bastado un vistazo al nombre del remitente para saber que nada bueno podía venir de su medio hermano. Lo dejó a un costado de su escritorio, sin decidirse a tirarlo, porque un extraño presentimiento, de esos que le erizaban la piel de la nuca, no lo dejaba hacerlo.
Finalmente, tras varios momentos de vacilación, Mitch decidió abrirlo. Echó sin ningún cuidado el conten