MUÑEQUITA. CAPÍTULO 45. Un límite para todo
Mitch miró fijamente a Stefan desde el otro lado de la habitación, la iglesia se había quedado completamente en silencio después de aquella escena y parecía que el Patriarca Neófito no sabía cómo continuar con la misa.
Todos intentaban ocultar su molestia y su preocupación, pero Mitch se daba cuenta de que estaba ahí. A nadie se le había ocurrido que Kristoff llegara a atreverse a tanto.
Finalmente, tras un largo e incómodo silencio, la misa continuó. Después de un breve discurso, terminaron co