MUÑEQUITA. CAPÍTULO 30. La última esperanza
Brima Dragonov debía tener en ese entonces alrededor de ochenta años, quizás un poco menos. Mitch lo había visto por última vez cuando tenía solo poco más de tres años y desde ese entonces no había tenido ni un solo contacto con el que era su abuelo biológico.
La gente no podía entenderlo, pero él recordaba absolutamente todo de esos días en los que había estado secuestrado por su padre, todo lo que le habían hecho, cada discusión que había escuchado, el odio que su padre sentía por su abuelo y