Sobra decir que el escándalo era mayúsculo cuando llegaron al hospital, porque Mitch ya había avisado a la familia y muchos estaban ya allí, esperándolos incluso antes de que ellos llegaran.
Toda la familia estaba reunida y quien les dijera que no podían estar allí se estaba jugando el cuello, así que solo se llevaron a Grace a la sala de partos y el médico más valiente les pidió por favor que se sentaran.
Todos estaban muy emocionados, pero también estaban preocupados porque eran tres. ¡Tres b