MUÑEQUITA. CAPÍTULO 57. No te vas a librar de mí
El día de la boda llegó solo una semana después, pero nadie, absolutamente nadie se sorprendió por eso. Habían decidido celebrar su boda en el precioso jardín de su nueva casa. El día era perfecto, el cielo estaba despejado y el sol brillaba con fuerza. Mitch estaba ansioso por llegar a la ceremonia y tomar a Grace de la mano, pero por el momento solo estrujaba de cuando en cuando el antebrazo de su primo.
—¿Y si no aparece?
—¡No seas tarado! Literalmente está en el segundo piso de la casa, no