CUANDO ME VAYA. Nunca más me voy a ir
Una locura: eso era tener una bebé pequeña en casa. Hope era un angelito chillón que a todas horas tenía hambre y a Kris no se le borraba la sonrisa de la cara, ni siquiera cuando iba de un lado a otro en la madrugada, llevándole la bebé a Jana o meciéndola por toda la habitación para que se durmiera.
Aquella familia enorme estaba enamorada de la pequeña Hope, pero nadie más que su padre, eso no se podía discutir.
Sin embargo la ayuda tuvo que terminar cuando avisaron que Grace iba a tener a s