CUANDO ME VAYA. CAPÍTULO 9. Superman
Jana sentía que se ahogaba.
Kris de verdad intentaba mantener los ojos abiertos, pero era evidente que cada vez le costaba más. Había pasado toda la noche con aquella herida sin decirle nada a nadie.
Ella salió corriendo apurada hasta el improvisado consultorio que había armado con Milton, y de inmediato se llevó lo que necesitaba para atenderlo.
Obviamente no podría tener todo el cuidado que se requería, pero al menos tenía que desinfectar y coser aquella herida.
—¿Cómo se te ocurre, estúpido?