CUANDO ME VAYA. CAPÍTULO 10. El momento perfecto.
Kris movió su mano muy despacio para cubrir la boca de Jana, ni siquiera iba a arriesgarse a que se le saliera un gemido de la impresión. Pero ella se apretó aún más contra su costado y no hizo ni un solo gesto para apartarse de aquella mano.
Las voces los rodearon en muy poco tiempo y se escuchaban con más fuerza. Todas hablaban en árabe así que o era gente de paso, o era de la gente que los estaba persiguiendo. Kris no lo sabía, solo estaba bastante seguro de que había elegido un lugar en el