CUANDO ME VAYA. CAPÍTULO 66. No voy a estar lejos nunca más
—¡No me toques! —exclamó Jana tratando de alejarse de él, pero Kris estaba demasiado asustado como para quedarse quieto.
Agarró el cañón de aquella arma con el mismo poco miedo de siempre y lo dirigió a su pecho mientras la miraba a los ojos.
—Ya sabes dónde disparar, hazlo ahora o siéntate tranquila porque no quiero que ni tú ni nuestro bebé se lastimen —le dijo en voz baja y ella dejó escapar un gruñido de impotencia mientras retrocedía hacia la pequeña camita que había en el lugar y se senta