CUANDO ME VAYA. CAPÍTULO 33. El infierno
Para los que no lo saben, los infiernos personales también tienen medida de tiempo, y el de Kris duraba una semana. Una semana en la que Jana no abrió los ojos, una semana en la que se bañaba en el hospital y Genevive le traía algo de ropa limpia de la casa todos los días. Una semana en la que entendió perfectamente cómo sería vivir sin que ella.
-Por dios ya no aguanto más esto. ¡Tiene que hacer algo! -le gruñó al médico -. ¿No dice que la inflamación bajó?
—De verdad le aseguro que estamos ha