CAPÍTULO 89. Familia de mentira, amor de verdad
—¡Estoy nerviosa, estoy nerviosa! ¡Estoy muy nerviosa! —exclamó Mar caminando de un lado a otro de aquella pequeña habitación y de repente la puerta se abrió.
—¿Amor?
—¡No, Alan, no entres! ¡¿No sabes que es de mala suerte ver a la novia vestida de novia antes de la boda?! —le dijo ella asustada.
—Cielo, ya hasta te hice el amor con ese vestido puesto ¿recuerdas? ¿En la tienda?
—¡Pues doble maña suerte!
Alan respiró profundo y su risa suave consiguió calmarla.
—Nena, tú y yo no podemos tener ma