CAPÍTULO 88. Una declaración de intenciones
Alan sonrió cuando las primeras hojas del otoño comenzaron a caer. Había pasado casi un año completo desde la operación, y aunque no había dicho nada porque quería darle una sorpresa especial a Mar, ya había dado algunos pasos con seguridad. Faltaba un poco, quizás otro mes para que pudiera caminar con normalidad, pero había una fecha especial a la que Alan quería llegar por sus propios pies.
Sin embargo aquel día cuando llegó a casa, se encontró con Michael sentado en un escalón de la terraza.