Jana estaba a punto de cumplir los doce años y Michael tenía con ella la actitud sobreprotectora natural en un niño de su edad. Siendo sinceros era sobreprotector con todos, pero más con las chicas. Jana y Nathalia eran dos princesas para él, así que Alan y Mar vivían tranquilos porque si alguien les espantaría los novios sería él.
—Listo, tu hermana está en la tienda de videojuegos intentando encontrar con qué vencerte —suspiró Mar—. Tenemos como media hora para encontrarle un regalo sorpresa