Edward tenía rato de haber llegado a su oficina y trataba de analizar algunos presupuestos dejados en su escritorio, le estaba costando concentrarse en aquellas estadísticas y ya llevaba más de media hora.
–¡Maldición!, Rossi es una bruja– Grito Edward lanzando los documentos a un lado del escritorio. Por un lapso permaneció allí sentado mirando al techo.
Un leve toque en la puerta y sin esperar el que comentara algo Nina entro a su oficina el al mirarla preguntó
–¡Qué es lo que quieres? La m