Esa mañana Rossi estaba en la habitación de su hijo con la niñera le ayudaba a lavarse la carita y sus dientes, mientras la niñera arreglaba la cama y preparaba la ropa para vestirlo.
–Mami, luego de comel puedo jugar con peni a olilla de la playa?
–Pero solo por un rato, tengo mucho trabajo hoy y no te quiero cerca de la playa.
En ese instante entro Edward . . .
–¡Hola!
Rossi se puso algo intensa al instante
–Buenos días familia, como amanecen.–Edward saludo mientras se acercaba al niñ