Rossi, quería marcharse y dejarlo allí pero algo la retenía seguir junto a Edward. Transcurrió un largo instante antes de que él contestara.
–Por supuesto. Pero con una vez fue suficiente y si te lo conté, se te olvidó. Pero eso, no volverá a suceder – sus palabras encerraban certeza absoluta.
Ella deseó poseer semejante convicción. Debería apartarse de Edward y del peligro que representaba ahora para ella, si quería paz y tranquilidad en su vida futura.
–¿Por qué yo?, ya tienes la fortuna d