–Edward –Susurro Sebastian sentado a su lado en la mesa de juntas –Ha pasado más de quince minutos y no inicia esto.
Edward carraspeo su garganta y miro su reloj –Ya era hora que iniciara la junta. En instante se oye la puerta del salón de juntas y la vista de todos quedo fijada en la entrada.
–Lamentamos llegar tarde, señores –anunció Altemirante quien entraba junto a Rossi. –Se nos presentó un pequeño percance .
Rossi se veía hermosa y centrada. Edward sintió molestia de notar como se le