Rossi era consciente de la conmoción que habían creado saliendo junto a Altemirante de la junta y agradecía el calor y la fuerza de su mano, que no había
soltado en ningún momento.
Irse con un hombre para conocerse mejor, fueron las palabras de él al sacarla de allí; eso era territorio inexplorado para ella, pero no hubiera sido capaz de rechazarlo.
Cuando salían del edificio vio al guarda espaldas observando desde la entrada. Sin duda, antes de que acabase la noche su padre sabría dónde ha