–Disculpe Sra Evans, pero solo recibo las órdenes de su padre, él está en el salón de estar del yate.
Rossi con furia bajo en un dos por tres los escalones del yate hacia la estancia donde se encontraba su padre.
–Buenos días señor Evans, que maldad tiene ahora en mente, señor.
El padre se giró con una expresión de cansancio, respondió –Sólo quiero la paz y felicidad de mi única hija, es mucho pedir.
–Depende cuál es la definición tuya de felicidad. A que te refieres tú por felicidad.
El h