Diego envió otro mensaje, pero Irene no respondió. Le mandó varios, y siguió sin recibir noticias de ella.
Después de esperar unos minutos sin respuesta, recibió una llamada de Vicente.
—¿Qué pasa? —contestó.
—Estoy en el hospital, ¿y tú no vas a llamarme ni a preguntar cómo estoy? ¿Te estoy llamando y tú me preguntas si hay algo? —Vicente rio.
—¿No te llamé hace un par de días? Solo es un pequeño accidente, ¿cuándo te volviste tan sensible? Estoy esperando a que Ire me llame, así que sé rápido.