Desde que Diego tiene memoria, Beatriz nunca lo había abrazado. En su infancia, había esperado con ansias el momento de poder acurrucarse en el regazo de su madre.
Pero ahora, ya no esperaba tanto cariño de sus padres. Después de todo, había superado esa etapa.
Sin embargo, hoy, en este instante, deseaba con todas sus fuerzas abrazar a la mujer que le había dado la vida.
Incluso le temía a un posible rechazo. Así que, sin esperar la reacción de Beatriz, extendió los brazos y abrazó a esa mujer d