—Encontraré la forma de interceder por ti con Diego. He llegado a la conclusión de que él no me quiere, así que lo que haga no servirá de nada.
—¡Ni lo pienses! —Pablo se enojó—. Si te atreves a dar un paso atrás, ¿crees que no contaré todo?
—¡Dímelo! —Camila también se alteró—. Esa vez, fuiste tú quien lo planeó todo. Si hay algún error, yo solo fui una cómplice; ¡tú eres el verdadero culpable!
—¿Ahora quieres librarte de la culpa? —Pablo se rio fríamente—. ¿Te obligué yo a hacer eso?
—No tiene