Camila no esperaba que Mariana fuera tan poco agresiva. No solo no logró provocar una ruptura entre Diego e Irene, sino que además se metió en problemas ella misma.
—Si no hubieras hecho tanto lío, la verdad es que estar con Mariana podría haber sido bueno; esa mujer realmente te quiere. —dijo Camila mientras visitaba a Pablo.
—No me gusta ella, ¿de qué sirve? Solo amo a Irene. —respondió Pablo.
—¿Qué tiene de especial? ¡Todos parecen gustarle! ¡Pero tú la odiabas de niño! —Camila apretó los die