Al pensarlo, Diego recordó la piel blanca de Irene, su cintura seductora... Se sintió incómodo y bajó la mirada, tomando una toalla para cubrirse la parte inferior del cuerpo.
No pasó mucho tiempo antes de que Irene llegara con Félix. Al verla, Diego sintió una mezcla de decepción y alivio.
No podía distinguir qué tipo de traje de baño llevaba Irene, ya que estaba envuelta en una gran toalla. La toalla la cubría por completo, dejando al descubierto solo sus largas y blancas piernas. Su cabello e