—Irene, ¿qué relación tiene mi regreso contigo? —Irene lo miró con sorpresa.
—¿Es que quieres enloquecerme? —Diego apretó los dientes.
—No quiero jugar a las adivinanzas contigo, y ya dijimos todo lo que teníamos que decir. Diego, yo dije que no me arrepiento, y tú también dijiste que no había nada entre nosotros. ¿Qué significa esto ahora? —Irene sacudió la cabeza.
—No dije esas palabras.
—Pero eso es lo que querías decir.
—¿Entonces me disculpas? —Diego frunció el ceño.
—No, señor Martínez, no