Hizo una pausa, luego continuó con evidente pesar:
—Ella sabía que las cosas estaban mal. Por eso, tenía como propósito desintegrar el consejo de magia. Poco después de expresarnos esa intención… murió.
Tragué saliva con dificultad. Todo lo que contaba golpeaba con fuerza mi percepción de lo sucedido.
—Con su muerte, también murieron nuestras esperanzas de un cambio. Entonces comenzaron los conflictos. Los soberanos de Raynkell y Drusflak, cuyas tierras han sufrido durante siglos, decidieron reb