POV NINA
Mi hijo era mucho más pequeño y todavía no comprendía lo que estaba sucediendo.
No entendía las palabras de los adultos, ni las miradas cargadas de tensión, ni por qué de pronto todo parecía haberse roto a su alrededor.
Solo sabía que alguien importante para él estaba a punto de marcharse.
Y entonces rompió a llorar.
No fue un llanto tranquilo.
Fue un berrinche desesperado, de esos que nacen cuando un niño siente que está perdiendo algo que no puede explicar.
Lo vi extender sus pequeños