POV NINA
Yo tampoco pude moverme.
Durante unos segundos, ninguno de los dos dijo nada.
Solo nos miramos.
Era extraño tenerlo nuevamente frente a mí después de todo lo que había ocurrido. Había imaginado tantas veces cómo sería volver a encontrarme con Augusto, pero nunca pensé que sería así.
En un hospital.
Con nuestro hijo enfermo.
Y con Flora a unos cuantos pasos de distancia.
Sentí que el corazón me dolía.
Augusto dio un paso hacia mí.
—Nina...
Escuchar mi nombre en sus labios fue suficiente