POV Lanya
Mi madre me miró. Y entonces sonrió.
Fue una sonrisa pequeña… frágil… casi rota por el tiempo y el dolor, pero llena de un amor tan inmenso que sentí cómo algo dentro de mí se hacía pedazos.
Toda la fuerza que intenté mantener durante años desapareció en un instante.
Mis labios temblaron.
Las lágrimas comenzaron a nublar mi visión mientras la observaba ahí, frente a mí, sentada en aquella mecedora blanca bajo la sombra de los árboles.
Mi madre.
Mi verdadera madre.
Después de tantos año