POV Lanya
—Señor Bennister, no sea violento con Lanya. A pesar de todo… no permitiré que le hagan daño.
Su voz rompió el momento.
Firme. Clara. Inesperada.
Por un segundo, nadie reaccionó.
Ni mi padre. Ni mi madre.
Ni siquiera yo.
Las palabras de Damiano quedaron suspendidas en el aire, como si el tiempo hubiera decidido detenerse solo para que todos las procesáramos.
No solo me desconcertaron a mí.
Los vi. A todos.
Mi padre, con la mano aún en alto, congelado en un gesto que no llegó a concreta