POV Lanya
El dolor me partía.
No era una molestia leve ni algo que pudiera ignorar fácilmente. Era un dolor punzante, vivo, que subía desde la planta de mi pie hasta mi cabeza como si cada nervio estuviera siendo desgarrado lentamente.
—No vas a poder desfilar —escuché la voz preocupada a mi lado.
Negué con fuerza, apretando los dientes.
—¡De ninguna manera! Lo haré.
No había opción.
No después de todo lo que había pasado.
No después de todo lo que había sacrificado para llegar hasta ese momento