POV Lanya
Entramos al registro civil en silencio.
El sonido de nuestros pasos rebotaba en el pasillo como si el lugar supiera lo que venía.
Caminamos hasta el despacho sin decir una palabra.
El aire entre nosotros era pesado. No incómodo del todo, pero sí extraño.
Por un instante, lo miré de reojo.
Damiano tenía el rostro serio. Demasiado controlado.
Pero había algo ahí. Algo que no supe leer.
Lo sentí, aunque no pudiera explicarlo.
Nos sentamos frente al abogado.
El hombre acomodó los documen