POV Lanya
Tres días después
Estaba frente al espejo sin poder apartar la mirada de mi reflejo.
Mis manos bajaron lentamente hasta mi vientre, casi como si intentara calmar los pensamientos que no dejaban de golpearme por dentro.
Hoy era el día. Hoy por fin descubriríamos la trampa de Atalya, sin dudas, sin farsas, la haríamos pagar.
Y esa posibilidad me mantenía en un estado constante de tensión, entre el miedo y una extraña necesidad de ver como por fin alguien recibiría su castigo.
Cuando salí