POV Lanya
Una semana después.
La audiencia de divorcio llegó más rápido de lo que mi mente había terminado de aceptar lo que estaba ocurriendo. Aún sentía que todo era demasiado reciente, como si cualquier palabra mal dicha pudiera romper el frágil equilibrio que apenas habíamos logrado sostener.
Entré al juzgado con el corazón apretado. El aire en ese lugar era frío, demasiado blanco, demasiado formal, como si las emociones no tuvieran permiso de existir allí.
Y, sin embargo, lo hacían. Se sent