POV Damiano
El aire en el bar era pesado, cargado de una mezcla de perfumes caros, humo de tabaco y el aroma amargo del alcohol de alta gama.
Yo no quería estar allí.
Había algo en la insistencia de Atalya que me resultaba irritante, una terquedad que rozaba la impertinencia, pero terminé cediendo.
Atalya siempre conseguía lo que quería, y yo, en mi letargo emocional, simplemente me dejé llevar como un náufrago a la deriva.
Mis amigos ya estaban allí, en una de las mesas VIP, riendo y vaciando b