Capítulo 078. Gato y ratón.
Apenas las horas de la tarde comenzaban a declinar, Yalens llegó al hermoso café Moo-Moo, donde Malena la aguardaba con una sonrisa.
—¡Hermosa, por acá! —exclamó Malena, agitando la mano desde su mesa.
—¡Hola, Male!
—¡Pasa! Pedí dos Mocca. ¿Está bien?
Yalens asintió, dejando que un suspiro de resignación se le escapara. Se sentó frente a su amiga, con los hombros caídos. La atmósfera del lugar, normalmente tan alegre, se sentía pesada.
—¿Qué sucedió? —indagó Malena, con un tono de voz que d