Amelia bajó del auto tras haberlo estacionado, suspirando profundamente antes de ingresar por completo a las instalaciones de la compañía. Como era de esperarse, muchos ojos curiosos se clavaron sobre ella, y pudo escuchar murmullos a su alrededor. Se preguntaban quién era y qué hacía en ese lugar. Intentó mantener la calma y aparentar que nada de eso le afectaba; después de todo, era normal que tuvieran curiosidad sobre ella.
Con un ligero temblor en las manos, redactó un mensaje rápido para M