El domingo llegó teñido de un sol brillante, el tipo de día perfecto para nuevos comienzos. Joseph y Giselle habían planeado un día especial. Por la tarde, se encontraron en un café acogedor, el aroma a café recién molido y pastas dulces flotando en el aire. Después decidieron caminar un poco. Las hojas de los árboles danzaban suavemente, creando un telón de fondo idílico para el momento que se avecinaba.
—Este día ha sido maravilloso, Giselle —dijo Joseph, deteniéndose y ella lo imitó, su vo