—¿Qué haces aquí? —preguntó Simón, incapaz de ocultar su sorpresa.
Hailey se encontraba delante de él con el rostro aparentemente sereno, pero su corazón latía con tanta fuerza que sentía el palpitar retumbar en sus oídos.
—No me parecía justo que estuvieras tan solo —respondió ella, con los brazos cruzados sobre el pecho, tratando de sentirse protegida al tenerlo nuevamente cerca.
Simón la miró fijamente, intentando descifrar sus intenciones.
—¿Eso significa que ya no vas a cancelarlo todo? —p