Un mes había transcurrido desde aquella noche en la playa y la inesperada propuesta de Simón en el hospital. Durante ese tiempo, Hailey y Simón habían empezado a conocerse en un terreno completamente distinto, uno menos formal y más íntimo.
Cada día que pasaban juntos parecía desvanecer los muros que ambos habían construido alrededor de sus emociones. Se encontraban a diario, y cuando las agendas no lo permitían, largas conversaciones por teléfono se encargaban de mantener el vínculo.
Tras su