Graciela y Roberto se marcharon tras un último abrazo, dejando a Natalia y Keiden solos en la entrada del hospital.
El silencio se instaló entre ellos, cargado de emociones que ninguno estaba seguro de cómo expresar. Keiden fue el primero en romperlo.
—Lo siento, Natalia. —Su voz era baja, casi un susurro, pero había un peso en sus palabras—. Simón ya estaba mostrando interés por ti antes de que todo saliera a la luz respecto a Isabella… y los celos me estaban consumiendo.
Natalia lo obser