Tiempo después, el médico salió por la puerta de la sala de emergencias con paso firme, llevando un clipboard en la mano y mirando alrededor en busca de alguien.
—¿Familiares de Natalia Benavides? —preguntó con voz grave y autoritaria.
Simón y Daniel saltaron casi al mismo tiempo, y sus miradas chocaron como un desafío silencioso.
Ambos fruncieron el ceño, con el aire tenso entre ellos. Simón apretó los puños instintivamente, sin saber por qué ese hombre lo provocaba tanto, mientras Daniel mant