Sabía que Nicolás, como su esposo, trataba de darle ánimos, pero era difícil tenerlos cuando le había ido tan mal en ocasiones pasadas.
Dos abortos.
El primero había sido provocado por personas malintencionadas debido a un accidente, cuyas personas ya no tenían sentido ni siquiera mencionarlas porque habían recibido su merecido.
El segundo, sin embargo, fue un aborto espontáneo, debido a la condición de su útero.
No quería hacerse falsas esperanzas, por eso estaba preparada para lo peor.
Re