Regina regresó al lugar que había comprado cuando despertó del coma. Era un departamento modesto, desprovisto de muebles, y con apenas lo necesario.
Pero se dio cuenta de que no necesitaba tanta riqueza. Miró a su alrededor y sintió paz. Porque sí, el sitio era pequeño y estaba casi vacío, pero contaba con algo más importante: era suyo.
Ahora, la gran pregunta era: ¿qué iba a hacer a continuación? No tenía ni idea de lo que quería en la vida, de lo que le gustaba o de qué trabajar. Su vida sie