“Yo nunca había conocido a una mujer más tonta que tú y eso que conozco a varias”. —Burló su conciencia—. “Es como dijo Anne: se sacrificó por ti y tú le pagaste con desconfianza y traición al elegir tu puesto de trabajo, el dinero, la posición social”. —Explicó su conciencia y Lexy se echó a llorar con discreción, aguantando el desgarrador llanto que le nacía desde el fondo del pecho y es que su poco cuerda conciencia tenía razón.
—Estudios DGSound, señorita —interrumpió el conductor y Lexy m