—Volviendo al tema central, ¿Por qué me dijiste que soy un genio? —le pregunto a Daniel.
—Podemos irnos con la excusa de alejarte de la pelirroja para que no te cause más daño y más ahora que Bernhard viene para el pueblo…
—¿Quién te dijo eso? —lo interrumpo.
—Andra—me dice—estando allá será más fácil mantener nuestro secreto a salvo y en el camino no las ingeniamos para llegar así hasta el final.
—Te olvidas de un pequeño detalle, la cafetería.
—Podemos contarle a Helga, además me di cuenta qu