Capítulo 66. Una enemiga muy difícil
Sonia volteó la cabeza para ver a Richard, quien estaba delante de los policías y a bastante distancia, por lo que tuvo que usar el megáfono para que lo escuchara. La joven, con pistola en mano, lo apuntó y le dijo:
- Si te acercas, te disparo en las piernas.
- Sonia, ya basta – continuó Richard, sin moverse – esto es inútil, sabes que estás cometiendo un crimen y que un millón de policías te están rodeado. Mejor entrégate y deja de robar bebés ajenos.
Sonia tembló ante las advertencias d