Capítulo 64. Atando cabos sueltos
Sonia palideció. Quien la estaba visitando era nada más ni nada menos que Macarena. La joven CEO, sin siquiera preguntarle si podía pasar, entró y se sentó en el sofá, mientras cruzaba las piernas y la miraba fijamente.
- ¿Maca… rena? – titubeó Sonia - ¿Pero cómo…?
- ¿Así vas a recibir a tu vieja amiga, querida? – le preguntó Macarena, mostrándole una extraña sonrisa – Y pensar que crucé todo un océano solo para verte.
- Pe… pero… ¿No que estabas muerta?
- ¡Ya quisieras! Esta vez sí te has pasa